lunes, 29 de septiembre de 2008

Punto final.Zoroastro y el metro de Bombai.



Como todo lo bueno, nuestro viaje ha terminado. Ya estamos a buen recaudo en casita con todas las comodidades del mundo occidental, y pese a las ganas de volver a disfrutarlas, ya echamos de menos la India. En Mumbai hemos hecho las últimas compras y hemos socorrido a un pobre francés al borde del ingreso hospitalario víctima de algún bacteria chunga que lo tenía con una gastroenteritis brutal que se encontraba más seco que una pasa (deshidratado en el argot médico) y con una tolerancia a líquidos nula, al que salvamos del ingreso hospitalario y de perder el avión con un primperán intramuscular y un par de litros de suero oral a continuación. El cambio en su situación fue tan llamativo que los empleados del hotel empezaron a crear leyenda con nuestro nombres y al rato teníamos una cola de indios llamando a la puerta de nuestra habitación para conocer y solicitar los servicios de los milagrosos curanderos sahibs. Bendita metoclopramida. No quisieramos despedirnos sin un par de curiosidades de Bombai a la altura de la de los Dabawallahs. Bombai posee una numerosa, aunque gradualmente decreciente comunidad parsi, descendientes de los zoroástricos persas que emigraron a India por primera vez en el siglo VII huyendo de la persecución musulmana. Los parsis, con fama de astutos, gozaron de una privilegiada posición con los británicos durante la etapa colonial, construyendo colonias en torno a los templos y constituyendo una población de unas 60000 personas en la actualidad. Sin duda, el aspecto más conocido de la religión zoroástrica son los ritos funerarios. Al considerar sagrados fuego, tierra y agua, los parsis no entierran ni incineran a sus muertos para no contaminar estos medios. En su lugar, dejan los cuerpos al aire libre sobre unas pilastras conocidas como Las Torres del Silencio, en la colina de Malabar, nombres sin duda sacados de las novelas de Tolkien. Por desgracia, la tradición comienza a correr peligro debido a la disminución de la población de buitres en torno a la ciudad derivada del crecimiento urbano y de la polución, amenazando la supervivencia de este místico y agradable ciclo de la naturaleza… impresionante. Por último, mencionar el Metro de Bombai, que vuela. Oficialmente el más transitado del planeta. En ningún otro país podrían transportar tal número de personas en semejante espacio. Tal vez en China, habrá que compararlo. En la hora punta, hasta 5000 personas se hacinan en trenes de nueve vagones diseñados para 1400 pasajeros, tenemos entendido que la media sale a 16 pasajeros por metro cuadrado, aunque afortunadamente la estadística no es real ya que el 10% cuelga de las puertas. Las muertes por caídas desde la puerta o desde el techo están a la orden del día. Una vez en el vagón, las reglas que rigen cada pequeña sociedad de pasajeros son diferentes a las existen más allá del vagón, y se establecen amistades eternas con el compañero de al lado que acaban con el trayecto de metro, se comparten periódicos, se ofrece comida a los desconocidos, y por supuesto, se fríe a indiscretas preguntas al extranjero que ose subir del estilo “¿estáis casados?”, “¿Qué religión profesáis?”. Y lo que realmente sorprende al observador occidental es la manera en que, cuando el tren con atestados vagones sale en marcha y aparecen los impuntuales corriendo desesperados por alcanzar el vagón, siempre encuentran manos que se ofrecen desde las puertas y aparecen huecos milagrosamente donde antes no existían. Como dicen los Indios “Everything is possible in India”.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Los Sentineleses y la Espada de Coc'ocles


Entre avión y avión escribimos rapidamente la última crónica del viaje...

Finalmente llegamos a las Islas Andaman. Fue una suerte que nuestro conductor de rickshaw nos llevase a ritmo suicida por las calles de PortBlair desde el aeropuerto ya que subimos al ultimo barco que estaba ya zarpando rumbo a la paradisiaca isla de Havelock.
Las islas Andamán son uno de esos lugares que uno pensaría que solo existen en los documentales. A mil kilómetros de la costa, en el mar de Andamán, lo componen unas doscientas islas descubiertas por Marco Polo en el siglo XIII que constituyen las cumbres de una larga cordillera que llega hasta birmania, pobladas por diferentes tribus que como en otros tantos sitios sucumbieron a las enfermedades importadas por colonos y comerciantes. No obstante, sobreviven en la actualidad unas seis tribus originarias en diferentes islas y entre ellas la de los Sentineleses. Desde hace 20 anhos, el gobierno de la India intenta establecer contactos amistosos depositando cocos, racimos de plátanos y cubos de plastico rojo en la orilla. Invariablemente, mes a mes durante estos 20 años la única respuesta ha sido una lluvia de flechas. Resulta reconfortante pensar que todavía existen reductos de poblaciones que se resisten a relacionarse con las m...aravillas del mundo occidental.

Dicho esto, hemos disfrutado como enanos. Afortunadamente, no nos hemos topado con ningún sentinelés, y milagrosamente hemos sobrevivido no sólo al descenso a treinta metros de profundidad en aguas en las que ocasionalemente se avista el tiburon tigre, si no a la continua amenaza de la lluvia de cocos que se cernía sobre nuestras cabezas nada mas abandonar nuestra cabañiita a la orilla del mar que nos ha hecho ser consciente de la fragilidad de la vida
en todo momento. No existen estadísticas sobre la mortalidad por cocos en la isla andamán, las malas lenguas dicen que el gobierno indio no se atreve a publicarlas.

Por fin somos "Advanced Open Water Scuba Divers", toma ya. Peces multicolores, tortugas de 300 kg familias de calamares, arrecifes de coral, inmersiones nocturnas y barcos hundidos, una pasada.

Ya solo nos quedan un par de vuelos nacionales y un regreso de 15 horas via Helsinki y habremos sobrevivido sin alteraciones gastrointestinales a un mes en la india, todo un record, pero toquemos madera que aun nos quedan 48 horas.

martes, 16 de septiembre de 2008

3. Ahora si, Rumbo a Andaman

Nos costo nuestro primer soborno, pero renunciando a nuestros principios conseguimos dos asientos en el atestado trenecito de vapor suizo que atravesaba plantaciones de te y dejaba atras paisajes alpinos. Ooty ha resultado ser un agradable pueblecito de montanha donde hemos disfrutado de una casa colonial impresionante en la que parecia que el tiempo se hubiese detenido: cadiilac del 46 a la entrada, mayordomo estilo Bruce Wayne-Alfred, chimenea en la habitacion que venian a azuzar con chascar los dedos, cama con dosel,... y ademas fresquito el clima para compensar el pegajoso calor de mas abajo.

Al pie de las montanhas de Nilguiri nos espereba Mudumallai, un precioso parque natural, de los pocos sitios donde los indios contienen su instinto de arrojar cualquier plastico por la ventana, reserva de tigres feroces que no asomaron el pelo (por suerte). Pero entre otras cosas pudimos ver durante una agradable marcha al amanecer elefantes salvajes, ardillas malabares (gigantes), varios tipos de monos y macacos, bisontes y... un oso negro que desenterraba raices hasta avistarnos, momento en el que decidio emprender su camino hacia nosotros!! Afortunadamente, los guias tirillas que nos acompanhaban pertrechados con sandalias flip-flop y sendos pedruscos en sus manos sabian gramatica parda, y encendiendo un cigarrillo ahuyentaron al temible oso intimidado por los benzopirenos del tabaco indio...

Mysore y sus sedas han la siguiente parada y han dejado temblando nuestra tarjeta de credito, los agraciados descubrirreis porqu'e.

Y hoy salimos espeluznados de Madras, un trafico horrible, de nuevo el calor, y la salvan los templos de Mamalapuram con preciosos y trabajados relieves que ilustran la vida de hace 15 siglos junto al mar...

Y manhana por fin, salimos rumbo a Andaman (bish me la!!) en un avion a prueba de bombas de Air Deccan, destino al paraiso de arenas blancas y tibias, aguas turquesas y pecesmulticolores que esperamos disfrutar a 17 metros de profundidad! A ver si no llueve demasiado...

2. Recorriendo el Sur


Dejamos atras Goa y sus idilicas playas de cocoteros en medio de lluvias torrenciales, en un tren por primera vez en primera clase porque no habia otra, y la verdad es que dormimos como troncos. tanto que nos pasamos la parda, no sotros y la otra pasajera del compartimento, que por cierto por primera vez iba medio vacio, y amanecimos en la puntita del sur de la india. asi que hemos ido subiendo desde alli, en trenes por donde cruzan las ratas el pasillo de vez en cuando buscando inmundicias (y deben vivir como reinas porque los trenes van llenos de mierda), conversando con personajes siempre intrigados por nuestras relaciones familiares y creencias religiosas que tiran todo tipo de desperdicios por la ventana y nos miran como si viniesemos de marte cuando nos ven guardar la basura en una bolsita de plastico, repartiendo limosnas entre los miles de pobres que recorren los trenes y probando todo tipo de fritangas y comiditas picantes que ofrecen a todas horas vendedores con voces cascadas de tanto anunciar sus mercancias. tambien hemos viajado en barquitos diversos, recorriendo los backwaters de kerala, que son canales de agua comunicados con el mar, llenos de pequegnas islitas de palmeras. pasamos una noche en un barquito hecho de bambu de los que usaban para transportar arroz, muy rom;antico pero sin ventilador resulto una noche toledana. tambien tuvimos oportunidad de alojarnios en una vieja residencia britanica , con techos de 6 metros de alto y cama con dosel,y llena de goteras en una noche monzonica. tuvimos la suerte de ver unas regatas de barcas serpiente que llevan de 50 a 100 remeros. ls perdedores de la tercera regata se fueron al agua nada mas cruzar la meta de una gorma bastante comica y hubo cabreo gneralizado, amenazandose con los remos en alto a ver quein habia tenido la culpa, y temimos por nuestras vidas sepultados en la multitud. en kochin disfrutamos en un hotel colonial maravilloso y presenciamos un espectaculo de katakhali, la danza-mimo semireligiosa tradicional de kerala que nos encanto. y de ahi en tren hacia las montagnas donde estamos ahora esperando una vez mas un tren, esta vez de vapor, para seguir subiendo colina arriba en medio de plantaciones de te. y lo mejor de todo....con jersey!!

asi que de mometno balance positivo, un poco estresados intentando cuadrar fechas para volar a las islas andaman dentro de unos dias y bucear alli y llegar a tiempo a mumbay para no perer el billete de vuelta, pero sin incidentes, con pocos mosquitos, ninguna diarrea toquemos madera y despertando la curiosidad de montones de ojos oscuros que nos siguen alla donde vamos.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Los Dabawallahs

Ya estamos de vuelta en esta formidable "masala" de olores y colores que es la India, esta vez toca el sur y como punto mas remoto y final del viaje las islas Andaman, pequenhas y remotas a mitad de camino entre la India y Tailandia, en el oceano indico.

La llegada a Bombai no ha sido desastrosa, con dos pequenhos timos a los diez minutos de la llegada como correspondia. En realidad el nombre politicamente correcto para la ciudad es Mumbai "Mumba Devi", que las iniciativas nacionalistas han propuesto sustituir por el colonial "Bombai", del portugues "Bom bahia".

Una historia curiosa: el enorme tamanho de Mumbai supone un enorme problema para la poblaci'on trabajadora que invierten una media de cuatro horas al dia en desplazamientos a su lugar de trabajo en los lentos y abarrotados autobuses y tranes. Sin embargo, algo de lo que no tienen que preocuparse es de encontrar un lugar donde almorzar a mediodia comida casera y barata. Los Dabawallahs velan por ello. Cada dia, alrededor de 1000 dabawallahs reparten comida preparada en cientos de miles de cocinas familiares al centro financiero de la ciudad. Cada almuerzo se prepara con el carinho y cuidado de devotas madres y esposas mientras los hombres se hallan enfrascados en los interminables atascos. Cocinan el arroz, el dhal (lentejas), y los parathas y los guardan en pequenhos cilindros metalicos que constituyen la clave del complejo sistema de distribucion de comidas. Cuando el dabawallah acude para la recogida de los cilindros, etiqueta cada uno con una pegatina de un color diferente en funcion del destino del almuerzo. Cuando termina su ronda, corriendo con sus decenas de "indian tupper wares" se dirige a la estacion de tren mas cercana donde da el relevo, al grito de "lafka, lafka!" a nuevos dabawallahs que se dirigen al centro. Desde que el cilindrillo deja a la mujer hasta que llega al marido, habra pasado por al menos una docena de pares de manos, acarreado malabaristicamente sobre cabezas, carritos tirados a pie al estilo "coidad de la alegria" y en cestas de bicicleta sorteando temerariamente el trafico. Lo milagroso es que estos cilindros raramente se pierden. La revista de economia amreicana Forbes ha otorgado al sistema de los dabawallahs la puntuacion "Sigma 6" en su escala de eficiencia, la categoria reservada a las empresas que alcanzan un 99.9% de eficiencia. Por lo visto esto significa que solo uno de cada 6 millones de cilindros se pierde, lo que situa a este sistema a la altura de marcas como Motorola. Una de las razones por las que este sistema sobrevive a la barata comida rapida callejera india es que ofrecen precios muy competitivos (unos dos euros al mes), ayudando a los trabajadores de clase media a ahorrar un porcentaje sustancial de sus salarios.

A parte de Mumbai hemos visitado Hampi, una preciosa ciudad religiosa sembrada de templos del siglo XV y Goa, bonita ciudad colonial portuguesa que recuerda a Salvador de Bahia. Las conexiones no han sido faciles porque las distancias aqui son inmensas, y estamos aprovechando los trenes nocturnos en los que ademas de establecer amistades con indios que duran lo que un trayecto de tren, ahorramos tiempo. Y tambien alguna casita colonial para pernoctar, que por algo lo del "lujo asiatico"

Lo siguiente, Kerala, proximamente.

lunes, 1 de septiembre de 2008


Antes del viaje, presentaros a nuestra nueva moto, tanto mundo por recorrer..











Y la nueva cocina, con encimera de roble a la que mimamos como a una hija...

sábado, 30 de agosto de 2008


Proyección de Peters

Preparando el viaje


Estamos nerviosos... Todavía el recorrido sin decidir y sin saber dónde pasaremos la primera noche.

Para ver un mapa de la india y que podáis ubicarnos con exactitud...

http://maps.google.com/maps?f=q&hl=en&geocode=&q=india&ie=UTF8&ll=15.834536,83.232422&spn=19.068314,39.550781&t=h&z=5